¿Qué negocio de comida es el que debes de abrir?

En las etapas iniciales de un proyecto de inversión en un negocio de comida, es necesario tomar en cuenta que existe una gran competencia y diversidad de opciones. ¿Cuál será el diferenciador clave de tu local, su ventaja competitiva, en un mercado de sabores que no deja de expandirse? Si estás pensando cómo poner un restaurante o cómo abrir una cafetería, hay una serie de consideraciones prácticas que te ayudarán a tomar la mejor decisión, así como a sacar el mayor provecho a tu inversión en el menor tiempo posible.

1 Un concepto propio

¿Cuál es tu comida favorita? ¿Con qué tipo de comida obtienes mayor felicidad? No dejes de lado los atributos cualitativos de la gastronomía: las grandes ideas de negocios muchas veces comenzaron siguiendo un sueño o una pasión. No se trata de reinventar la rueda, pero si lo tuyo es, por ejemplo, la repostería, piensa cómo podrías darle un sello característico a una panadería a través de una conexión propia con el pan y sus derivados. Algo que nadie más pueda ofrecer. Incluso si te interesa la idea de adquirir una franquicia establecida, el criterio de rentabilidad no siempre es el más confiable ni el único a considerar.

Otra forma de determinar el concepto de tu negocio es encontrar un nicho de oportunidad en una zona geográfica particular. Puede tratarse de un lugar concurrido o aquel donde identifiques que no existe una oferta gastronómica que tú podrías aportar. 

Antes de sacar la calculadora y llamar al banco para pedir un préstamo, visualiza tu negocio en pleno funcionamiento. ¿Los clientes que podrían consumir lo que ofreces viven o trabajan cerca de esa zona? ¿Preferirías montar una dark kitchen para que los comensales simplemente pasaran a recoger sus pedidos? ¿O te sentirías más agusto montando un lugar hospitalario con largas sobremesas, un bar y música en vivo, donde tus comensales pudieran quedarse largo tiempo?

Una vez que te has permitido soñar con tu lugar ideal, conviene poner los pies en la tierra y preguntarte si existe algún concepto similar en esa zona. Abrir un bar de alitas  puede ser sumamente rentable (sin mencionar que está de moda), pero no tiene mucho sentido hacerlo en una zona donde hay otros tres o cuatro negocios que compiten directamente en ese concepto; ofrecer una opción vegetariana, en cambio, podría suplir una necesidad que no esté siendo atendida.


2 Ahora sí, a hacer cuentas

Una vez que tengas claro el concepto de tu negocio es hora de evaluar los costos en los que vas a incurrir. Existen costos de dos tipos, los fijos y los variables. Los fijos son los que tienes que cubrir una y otra vez a lo largo del tiempo, y que por lo tanto puedes presupuestar a mediano y largo plazo; estos pueden ser la renta del local y el sueldo de tu personal. 

Los costos variables, por su parte, son los que cambian a corto plazo dependiendo del funcionamiento de tu local. Son las compras y los gastos en los que incurres para mantener la operación de tu negocio.

Por ejemplo, si te interesa abrir una cafetería, debes tomar en cuenta la renta de los locales en la zona y contar con la suficiente liquidez para pagar el alquiler y los sueldos de los seis primeros meses de operación, sin importar el volumen de tus ventas. También debes generar un presupuesto de cuánto te costará montar la cocina con todos los aditamentos necesarios, así como la vajilla y decoración. Realizar un presupuesto realista es la mejor manera de arrancar con el pie derecho un negocio exitoso. Aquí te decimos cómo abrir una cafetería sin salirte de tu presupuesto.

Dependiendo del tipo de negocio que elijas, el retorno de la inversión inicial será más rápido o más lento. Por ejemplo, si decides incursionar en el negocio de los food-trucks te ahorrarás la renta del local, pero tendrás que equipar y montar tu negocio sobre ruedas, así como transportarlo a las zonas y eventos más relevantes para el tipo de comida que ofrezcas. 

Si tienes una cocina montada pero no puedes incurrir en gastos a largo plazo como los descritos anteriormente, tal vez una dark kitchen o un servicio de catering y delivery sean una mejor opción para ti. Puedes dedicarte a cocinar y no pensar en la decoración de un local.

3 Diseño y publicidad

Si quieres que tu negocio sea rentable no sólo es necesario ofrecer un concepto capaz de satisfacer una demanda concreta, sino que la voz se corra por ahí. La inversión en el diseño de tu marca y la publicidad para darte a conocer no son aspectos menores ni que puedas dejar al azar. Además, recuerda que hoy en día muchos negocios se quedan varados si no cuentan con una sólida presencia en redes sociales.

Lo más recomendable es acercarte a un estudio o empresa de diseño y publicidad para desarrollar la estrategia que mejor se adapte a tus necesidades y presupuesto. No necesitas realizar un gasto estratosférico; muchas veces simplemente hay que hacer un poco de ruido de la forma correcta. Una estrategia publicitaria profesional le dará a tu concepto la repercusión necesaria para sortear el primer año de vida, el cual suele ser el más complicado para cualquier negocio, incluyendo los del giro gastronómico.

4 La parte triste de la historia: impuestos y trámites

Una parte de tu presupuesto inicial debe considerar los permisos y trámites necesarios para poner en operación un negocio de comida. Dependiendo de la ciudad o país donde operes, es tu obligación informarte de las condiciones para montar un negocio, desde el permiso de uso de suelo, el aviso de apertura, hasta la señalética interna y las medidas de seguridad. 

Para México, el costo y vigencia de las licencias de funcionamiento suelen variar, pero existen algunos trámites ineludibles que es mejor considerar desde el principio para que no se vuelvan gastos sorpresa en el futuro. Asimismo, será necesario avisarle al Sistema de Administración Tributaria (SAT) y darte de alta para empezar a presentar declaraciones de impuestos. Aquí podrás encontrar algunos de los trámites más frecuentes y necesarios.

Además, durante la pandemia de Covid-19 los negocios deben cumplir con una serie de requisitos de funcionamiento nuevos en cuanto a la distancia entre las mesas, el protocolo de recepción de comensales y el equipo de seguridad que debe portar el personal, como cubrebocas, caretas de acrílico y guantes. Recuerda que no cumplir con las normativas vigentes puede acarrear multas y problemas con las autoridades, lo que podría poner en riesgo tu inversión.

5 Evalúa las opciones de negocios de comida

Tomando en cuenta todo lo anterior, ahora sí puedes considerar la rentabilidad del negocio y el retorno de la inversión. Por ejemplo, operar un restaurante-bar implica una enorme inversión inicial en todos los aspectos antes mencionados, pero el retorno de la inversión será más rápido. Abrir una fonda o restaurante de barrio puede implicar una inversión moderada, pero el ciclo de negocio es mucho más largo, porque tu subsistencia dependerá de clientes habituales y trabajo duro para establecerte como parte del paisaje de la zona.

Existen muchos negocios de comida que se agrupan en “mercados” donde distintas marcas se dan cita, en locales relativamente pequeños, para complementar sus respectivas opciones y disminuir los costos de operación. La renta de un local en este tipo de mercados puede ser menor que la de un local a pie de calle, pero podrías estar compitiendo directamente con otros conceptos que ofrezcan comida similar a la tuya. La comida rápida es especialmente socorrida en este tipo de lugares, aunque su aforo se ha reducido por efecto de la situación de salud actual. Las creperías, churrerías y heladerías también tienen un buen nicho aquí y representan una inversión moderada.

Los food trucks, locales ambulantes o estaciones móviles también son una buena opción para ahorrar en cuanto a la renta y operación de un local fijo. La inversión inicial es menor que la de un restaurante, y la gente puede llegar directamente a ver lo que tienes para ofrecer. Sin embargo, este tipo de negocios no te exime de tramitar permisos ni de pagar impuestos, además de incurrir en otro tipo de gastos, como el almacenamiento y estacionamiento, así como la gasolina y mantenimiento del vehículo, en el caso de los food trucks.



Juan Antonio García
Redactor especializado en contenidos sobre negocios, marketing digital, tecnología y tendencias de la industria gastronómica para Poster.

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